El síntoma típico: en cuanto te conectas al Wi-Fi del hotel o de una cafetería, la app de tu banco o fintech rechaza el inicio de sesión o muestra un aviso de "red no segura". La misma app funciona sin problemas con los datos móviles, lo que desconcierta aún más.
La causa es doble: muchas apps bancarias occidentales bloquean de raíz las conexiones que llegan desde rangos IP chinos como medida antifraude, y el Wi-Fi con portal cautivo inyecta contenido en el tráfico, lo que dispara sus heurísticas de seguridad al interpretarlo como un ataque de intermediario.
La solución: antes de abrir la app bancaria, establece un túnel VPN hacia tu país para que el banco vea tu IP habitual; o pasa directamente a los datos móviles en roaming, que tu banco reconoce como un entorno legítimo y permite iniciar sesión sin obstáculos.

