El síntoma típico: sales de un local con una factura desorbitada que nunca aceptaste, descubres que te dieron billetes falsos en el cambio, o recuerdas cómo una "invitación gratuita" a una ceremonia del té o una clase de caligrafía acabó en una presión brutal para pagar.
La causa es que las estafas a turistas se concentran en puntos muy concretos: Wangfujing en Pekín, El Bund en Shanghái y el Barrio Musulmán de Xi'an. Casi todas siguen el mismo patrón: una oferta amable y gratuita que termina en venta de alta presión en un local sin precios visibles.
La solución tiene cuatro pasos. Paso 1: ponte a salvo; rechaza con educación y aléjate sin discutir. Paso 2: si te han quitado dinero por fraude, llama al 110 (policía) dentro de las 24 horas, porque el contracargo bancario exige el informe policial. Paso 3: en caso de fraude con tarjeta de crédito, llama al número internacional de cobro revertido de tu banco para bloquearla. Paso 4: presenta también la denuncia en la línea turística 12301, disponible 24/7 con atención en inglés.

