El síntoma típico: en el check-in, la recepción pasa o preautoriza en tu tarjeta entre ¥200 y ¥1.000 más de lo que cuesta la habitación, sin que ese importe apareciera en la confirmación de tu reserva.
La causa es una práctica estándar: los hoteles chinos retienen un depósito reembolsable por gastos incidentales, normalmente por noche, que casi nunca está desglosado en la confirmación de la OTA. La retención se libera entre 7 y 30 días después del check-out, lo que a muchos viajeros les parece un cobro fantasma.
La solución práctica: pregunta en el check-in el importe exacto del depósito y el plazo de liberación, y paga con tarjeta de crédito en lugar de débito para que la retención no consuma tu saldo. Al hacer el check-out, solicita el recibo del depósito y confirma que la preautorización se va a cancelar.

