El síntoma típico: intentas reservar por tu cuenta el vuelo y el hotel para Lhasa y las webs de reserva fallan o rechazan tu pasaporte, o llegas al aeropuerto y te impiden el embarque porque no llevas el permiso.
La causa es normativa: los viajeros extranjeros no pueden entrar de forma independiente en la Región Autónoma del Tíbet. El Tibet Travel Permit es obligatorio, debe ir acompañado siempre de un guía y un vehículo con licencia, y solo lo emite una agencia de viajes registrada; ninguna aerolínea ni hotel puede atenderte sin él.
La solución práctica: reserva un paquete turístico al Tíbet con una agencia con licencia, que tramita el permiso, el guía y el vehículo como parte del paquete. Organiza el vuelo a Lhasa solo cuando ya tengas el permiso confirmado en la mano, porque su tramitación lleva tiempo y las reservas previas no lo sustituyen.

